DENTICION FELINA

Los gatos nacen sin dientes. La aparición de los primeros dientes comienza cerca del dí­a 15 y toda la dentición temporaria (de leche) se encuentra completa hacia la 8ª semana. Los incisivos (los dientes ubicados en el frente de la boca) aparecen entre la 2ª y la 4ª semana. Los caninos (colmillos) aparecen entre la 3ª y la 5ª semana. Los últimos dientes temporarios en salir, son los premolares entre la 3ª y 8ª semana.

Pasada la 8ª semana de vida, podemos revisar la dentadura de nuestro minino y encontraremos la siguiente fórmula dentaria temporaria:

  • En la mandí­bula superior 6 incisivos (3 der./3 izq.), 2 caninos (1 der./1 izq.) y 6 premolares (3der./3 izq.)
  • En la mandí­bula inferior el número de incisivos y caninos es el mismo, sólo cambia el número de los premolares (2 der./2 izq.)

Dentición secundaria o permanente. La erupción de la dentición permanente comienza a los tres meses de edad y se completa hacia los siete meses. Los incisivos asoman entre los 3 y 4.5 meses. Los caninos entre los 4 y 5 meses. Los premolares entre los 4 y 6 meses. Y ahora aparecen en escena los molares, entre los 4 y 5 meses.

Pasados los 6 meses de edad, encontraremos en nuestra mascota la siguiente fórmula dentaria:

  • 6 incisivos superiores (3 der/3 izq).
  • 2 caninos superiores (1der/1 izq).
  • 6 premolares superiores (3 der/ 3 izq).
  • 2 molares (1 der/1 izq).

En la mandí­bula inferior sólo cambia el número de premolares que es cuatro (2 izq/2 der). Cualquier alteración en la erupción o número dentario es motivo de consulta profesional.

 

 

 

 

 

 

LA BOCA DEL GATO:

 

La cavidad bucal o boca en los gatos está formada por el vestí­bulo (el espacio entre los labios y los dientes), y la cavidad bucal propiamente dicha, que se encuentra contenida dentro de los arcos dentales. La boca esta delimitada frontal y lateralmente por los labios y las mejillas, cranealmente por el paladar (paladares blando y duro), y caudalmente por la lengua y los músculos del suelo de la boca. Existen cuatro pares de glándulas salivares que excretan dentro de la boca una saliva alcalina y rica en enzimas antibacterianos que ayuda a prevenir infecciones.

El espacio que se abre por detrás de las fosas nasales y la boca es la faringe. Se divide en tres niveles: la rinofaringe (por detrás de las fosas nasales y por encima del paladar blando); la orofaringe (entre el borde posterior del paladar blando y la base de la lengua) y la hipofaringe (entre la base de la lengua y las aberturas de la laringe y el esófago). Es un territorio con función digestiva y respiratoria al mismo tiempo, desde donde se dirigen los alimentos hacia el esófago y el aire inspirado hacia la laringe y la traquea. Para evitar la entrada de alimentos o saliva dentro de la ví­a respiratoria existe la epiglotis, que realiza una función de válvula doblándose sobre la laringe y cerrando su luz cuando el gato traga.

 

La dentición del gato ha evolucionado para sujetar, cortar y desgarrar. Cuando el gato coge un pedazo de carne lo hace con sus patas delanteras, luego lo muerde con sus cuatro dientes caninos, lo corta con sus dientes posteriores y arranca un trozo que traga sin masticar. Sus dientes posteriores, como los anteriores, tienen forma cónica y están bien afilados: son herramientas de corte, y no son dientes adecuados para la masticación.

 

La peculiar estructura de la superficie de la lengua del gato, recubierta por gran cantidad de minúsculas elevaciones puntiagudas y orientadas hacia el fondo de la boca, la convierten en un peine ideal para el aseo. Esta caracterí­stica anatómica de la lengua comporta la retención de pelo, del que solo puede librarse tragándolo. Este es el origen del problema de las bolas de pelo que llegan a producir graves oclusiones intestinales, pudiendo comprometer la vida del animal.

 

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