CON GATOS SE VIVE MAS FELIZ – Aporte de Ofelia Zárate

 

 

El que comparte su vida con un gato, solo se hace bien. Los felinos son algo así­ como expertos en Feng-Shui, maestros de la armoní­a, mejorando con su presencia el bienestar fí­sico y espiritual de las personas con las que viven. En solteros, esto está comprobado cientí­ficamente. Un estudio en parejas, llegó a un resultado sorprendente.

 

Los dueños de gatos tienen menos depresiones, sufren menos de sensaciones negativas y tienen menos miedo. A este resultado llegó un estudio hace 4 años. Los encuestados en esa ocasión, eran todos solteros que viví­an solos.

Para los dos investigadores en comportamiento, Dennis C. Turner y Gerulf Rieger de Suiza quedaron algunas preguntas abiertas. Ellos comenzaron un nuevo estudio en el año 2001 para encontrar respuestas a 2 importantes preguntas:¿Tiene el vivir junto a un gato el mismo efecto positivo si además se vive en pareja? y¿La influencia de un gato en el bienestar de una persona es comparable a la influencia de una pareja humana?

A través de los medios de comunicación se encontraron voluntarios para el test: 212 parejas con gato(s), 31 parejas sin gato, solteros con gato (47 mujeres y 45 hombres), así­ como solteros sin gato (43 mujeres, 9 hombres). Todas las personas encuestadas tení­an aproximadamente la mismas edades y mostraron antes del test, la misma conducta hacia los felinos.

El resultado del test fue para los investigadores una gran sorpresa.

Solamente con un gato, una mujer es muy feliz

Los encuestados debí­an elegir de una larga lista de adjetivos, la opción más adecuada en cuanto a sensaciones e impresiones, de situaciones comunes del diario vivir. Estos adjetivos fueron posteriormente ordenados en 14 categorí­as de estado de ánimo.

La  suposición de que las mujeres tienen una relación más fuerte hacia los gatos se estableció inmediatamente.

La sorpresa, sin embargo, fue que las mujeres casadas con gato en comparación con mujeres sin gato, se sentí­an más seguras de sí­ mismas y sentí­an menos temor, se desesperaban menos y estaban cansadas menos a menudo.

Crucial para este “bienestar”, no era su pareja, sino el gato. El estudio demuestra claramente que la pareja masculina no contribuye mucho a aliviar el descontento, el mal humor. Donde hay un gato en la casa, las mujeres consiguen mucho más fácilmente a liberarse de la frustración del dí­a a dí­a. O para decirlo de otra manera: Una mujer es más feliz cuando tiene una pareja y un gato. La pareja masculina sola, no basta para el bienestar – incluso no siendo esto evidente para ellas.

Ante la pregunta directa: “¿Quién creé usted es más crucial para el bienestar de una persona – una pareja o un gato?“. Las mismas mujeres habrí­an respondido decidida y espontáneamente: “La pareja por supuesto“.

El estudio dio resultados opuestos entre los hombres encuestados. Su bienestar estaba fuertemente relacionado a la presencia o ausencia de una pareja. Hombres con pareja se sentí­an más seguros y tení­an mejor humor. La presencia de un gato en sus vidas no tení­a mayor significado.

 

 

Fuente: Autor: Jutta Aurahs. Revista: Geliebte Katze N°10 octubre 2002

Traducción del alemán: Dra. Susanne Hildebrandt