Hemingway, un amante de los gatos

Ernest Hemingway es un prestigoso escritor estadounidense. Conocido como periodista, como voluntario en la Primera Guerra Mundial y como un apasionado del mar. Como en el caso de Osvaldo Soriano, Hemingway, también, supo ser un apasionado de los gatos.

Sus primeras obras fueron reconocidas a nivel internacional Tres relatos y diez poemas, En nuestro tiempo yHombres sin mujeres publicados, todos, en la década del 20. El viejo y el mar❠-quizá su libro más célebre- llegó en 1952, y cuenta la historia de un pescador de La Habana, lugar en el que el escritor vivió durante muchos años.

El primer gato que conquistó su corazón fue uno obsequiado por el capitán de un barco. Se llamaba Bola de Nieve. Pero no era cualquier gato, sino, uno de seis dedos (o polidáctiles). Esta extraña condición es una mutación genética que se presenta en distintas razas, principalmente, en los Maine Coop. Ernest no pudo despegarse nunca más de este maravilloso animalito.

Los marineros creí­an que estos gatos polidáctiles traí­an buena suerte. Aunque quizá se debiera a que son buenos cazando ratas y tienen muy buen equilibrio. Pero era bastante habitual ver, en ciertos barcos -los noruegos, sobre todo- a felinos de seis dedos caminando por cubierta. Por este motivo, fue que el obsequio que le hicieron a Hemingway fue tan significativo para él.

Cuando el gatito llegó a la vida del escritor, él ya viví­a en el Cabo en Florida con su segunda mujer. Al divorciarse, Hemingway se instaló en su residencia de La Habana, en Cuba. Pero, en Estados Unidos, quedaron los descendientes de su amado gato. Todos ellos con nombres de personajes famosos.

Tal era el cariño que él sentí­a por sus mascotas que, hoy en dí­a, la casa donde viví­a el escritor es un museo en el que gran parte del atractivo son las decenas de gatos que poblan el lugar.

Fuente:
www.hemingwayhome.com
www.ernest.hemingway.com