Disnea en los gatos

algunos gatos no pueden respirar normalmente…..
Disnea en los gatos

A continuación vamos a explicar los signos de disnea en los gatos:
Signo principal
La Disnea es una respiración dificultosa, trabajosa y dolorosa, que se manifiesta con aumento de la frecuencia respiratoria (más de 50/minuto) y la boca abierta y con un componente de gran ansiedad.
Signos secundarios
En general el gato está quieto, con los miembros anteriores separados del cuerpo para facilitar la respiración, puede haber fiebre, anorexia, vómitos, mucosas pálidas, dolor a la palpación del tórax, etc.
Posibles causas:
La disnea es una situación crí­tica donde hay déficit de ingreso o de utilización del oxí­geno por parte del organismo. Las causas son variadas y se detallan a continuación:
Falta de oxigeno ambiental, por ejemplo en lugares cerrados y pequeños, lugares con mucho humo, etc.
Alteraciones de los glóbulos rojos que transportan el oxí­geno como anemia o metahemoglobinemia (alteración de la hemoglobina de los glóbulos rojos) por algunas intoxicaciones.
Alteraciones de las ví­as aéreas superiores con presencia de pólipos, tumores, deformación de las costillas y esternón, etc.
Alteraciones en las ví­as aéreas inferiores como bronquitis (asma), neumoní­as, cancer de pulmón, edema de pulmón, etc.
Acumulación de lí­quidos o aire (colectas) en el espacio pleural como hidrotorax (lí­quido seroso), piotorax (purulenta), hemotorax (sangre), neumotórax (aire), hernia diafragmática (es el pasaje de órganos abdominales al tórax por rotura del diafragma), etc.
Otras causas pueden ser: golpe de calor, alteraciones abdominales que presionen el diafragma, electrocución, traumatismos cefálicos, etc.

Procedimientos diagnósticos:
La disnea puede ser un signo que indica una situación grave y que compromete la vida del paciente.
El Veterinario deberá tomar las medidas de urgencia para mantener la vida del paciente y al mismo tiempo tratar de diagnosticar la causa del problema.
Como siempre se deberá preguntar sobre la historia previa del paciente ya que la repetición de estos cuadros, podrí­an deberse al asma felino. Y hacer una revisación completa del paciente.
Los métodos complementarios de diagnóstico para estos casos son:
Análisis básico de sangre y orina.
Radiologí­a torácica, abdominal, cervical y de cráneo.
Punción y análisis del lí­quido pleural.
Evaluación cardí­aca con Electrocardiograma y Eco cardiograma.
Determinaciones diagnósticas para el Virus de Inmunodeficiencia Felina, Leucemia Felina, Toxoplasmosis y Peritonitis Infecciosa Felina.
Lavado traqueal o endoscopí­a con toma de muestras para citologí­a o biopsia y cultivos.
Observación por parte del propietario del gato
El propietario observa la disnea en forma directa, ve al gato quieto, apoyando su pecho contra el piso y respirando rápidamente con la boca abierta. Puede ser que esta respiración sea permanente o que se produzca cuando el paciente hace un esfuerzo o es llevado a otro lugar. Podrá observar molestia a la palpación del tórax, presencia de aire subcutáneo (crepitación debajo de la piel), y otras alteraciones derivadas de las posibles causas.
Recomendación para el propietario del gato
La Disnea es una situación crí­tica, que compromete la vida del paciente, es importante tratar al paciente con mucho cuidado, tratando de evitar todo tipo de estrés (para que no se produzca un colapso) y hay que llevarlo inmediatamente al veterinario o a un centro de urgencias con cuidados intensivos.
Dentro de las recomendaciones generales se debe evitar el vagabundeo de los gatos, ya que es la principal fuente de traumatismos por accidentes, que pueden provocar lesiones del pulmón, de la caja torácica o hernias diafragmáticas.
Otra recomendación importante es evitar tener al gato en lugares pequeños y calurosos y sin la correspondiente ventilación, sobre todo en el verano.
Por último la Peritonitis Infecciosa Felina, es una de las principales enfermedades del gato que produce acumulación lí­quida en el tórax, por lo tanto hay que consultar al Veterinario para implementar las medidas preventivas.
Fuente:Señales de alarma en la salud de nuestro gato
.
.
.
.